En una nueva emisión de "Encaminados Ya Qué!!!", el analista Carlos Pérez Zafra y el periodista Julián Santiesteban desmenuzaron el complejo tablero político de Quintana Roo, donde la cuenta regresiva de 70 días ha desatado una confrontación abierta entre dos bandos que buscan el control de la sucesión.

¿Es tiempo de mujeres? El factor INE

Se planteó una hipótesis basada en los criterios de paridad del INE y la alta calificación de la actual administración estatal: Quintana Roo se perfila como un estado donde la competitividad favorece la continuidad del género femenino.
Esto coloca en una posición estratégica a figuras como Ana Patricia Peralta y Estefanía Mercado, mientras los aspirantes varones enfrentan un escenario más estrecho.

Gino Segura vs. Rafael Marín: Amistad frente a trayectoria

El debate se intensificó al analizar los perfiles de los punteros, y se cuestionó si la trayectoria de los aspirantes responde a un auténtico activismo social o simplemente a la cercanía con las figuras de poder:

  • Gino Segura: Vinculado a la confianza de la gobernadora y el respaldo de la estructura estatal.
  • Rafael Marín Mollinedo: Basado en su histórica relación con el expresidente López Obrador y su papel fundador en Morena.

El factor Mario Villanueva: ¿Acierto o error estratégico?

Uno de los momentos clave del programa fue el análisis de la reciente fotografía de Rafael Marín con el exgobernador Mario Villanueva.
Los analistas discutieron si este movimiento refuerza al "marinismo" en el sur o si representa un riesgo para la estabilidad de grupos locales, como el de Alejandro Alamilla, quienes se ven atrapados en el fuego cruzado de lealtades.

Movilizaciones y el "Plan B"

El fin de semana fue una demostración de músculo político con eventos multitudinarios en el norte y sur del estado.
Mientras tanto, se especula sobre la activación de un "Plan B" que desplazaría fichas en municipios clave como Benito Juárez y Playa del Carmen, dependiendo de cómo se resuelva la encuesta interna.

Con el 22 de junio como fecha clave, Quintana Roo entra en una fase de "pleito y desgaste" donde no solo se juega una candidatura, sino el control de los grupos que dominarán la política estatal en los próximos años.